lunes, 24 de octubre de 2011
Espresso. El secreto del Líder-Coach.
Entregado directamente por su autor, ha llegado a mis manos el nuevo libro de Marcos Álvarez: Espresso. El secreto del Líder-Coach. En él nos cuenta la historia de Nuria, responsable de una tienda de moda, que recibe la visita de un nuevo e iracundo jefe, él cual le lanza un ultimátum: o consigue mejorar sus resultados en seis meses o será despedida.
Como suele ocurrir en la mayoría de los libros de desarrollo novelados, muy oportunamente, la protagonista encuentra en su camino un desinteresado aliado, que en este caso está personificado por Julián, encargado de una cafetería tipo Starbucks, que le guiará y acompañará en su ruta para conocer “El secreto del Fuego”.
Durante este viaje iniciático, Nuria irá conociendo los secretos para lograr los mejores resultados de un equipo de trabajo: La importancia de conocer a las personas y sus motivaciones, la confianza como condición necesaria para construir un verdadero equipo, el valor que tiene ser capaz de generar ilusión, planteando retos alcanzables; y por fin lo relevante de tener una actitud de mejora y aprendizaje continuos, que propicie mantener los resultados obtenidos.
La historia además cuenta con el aliciente de estar contada en formato cómic, con estética manga, algo que ya hizo Daniel H. Pink en “Las aventuras de Johnny Bunko” (Empresa Activa, 2008) y que hace mucho más digeribles los mensajes del libro.
Una obra interesante, contada con gran realismo (ya que el autor conoce de primera mano el mundo de retail moda que retrata) ilustrada de manera excelente, y llena de consejos esquemáticos, pensados para personas que se adentran por primera vez en el mundo del desarrollo de personas.
Una buena demostración de que el noveno arte puede ser un vehículo atractivo y estimulante para transmitir contenidos tan serios como los relacionados con la gestión de personas, siempre y cuando se sea consciente de la profundidad que pueden tener los mensajes que se transmitan por este medio, y de las características que debe tener de la audiencia a la que se dirijan.
Autor: Marcos Álvarez (Ilustraciones de Lelia Álvarez)
Título: Espresso. El secreto del Líder-Coach.
Editorial: BRESCA
Nº de páginas: 72 págs.
ISBN: 9788415330578
Año edicón: 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Catorce veces ochomil
De hecho, una de las cuestiones más interesantes de este libro es, precisamente, asistir al proceso de gestación del reto, que llevará Edurne Pasaban, a convertirse en la primera mujer en subir las catorce cimas más altas de La Tierra. Un desafio que Edurne comienza de un modo casi inconsciente, pero que terminará convirtiéndose en el objetivo que determine su carrera como alpinista.
El libro está escrito en un lenguaje muy llano y sin demasiados adornos retóricos. En él la alpinista hace un repaso de su carrera cuyo final, sin embargo, seguramente esté todavía por escribir.
A lo largo de él, Pasabán nos transmite, con un tono honesto, los claroosucuros de su trayectoria deportiva y personal. Un camino lleno de alegrías y tragedias, triunfos y fracasos, determinación y duda, amor y desamor; pero sobre todo, una experiencia personal que demuestra un verdadero compromiso con su vocación, y un ejemplo de esfuerzo y sacrificio.
Evidententemente, en Catorce veces ocho mil encontramos la accidentada y exitosa crónica de sus ascensiones en el Himalaya, y de las personas que le han acompañado en la culminación de su reto, pero también asistimos a escenas mucho más personales: Su iniciación en el mundo de la escalada, y el hallazgo de su verdadera vocación; los obstáculos familiares y económicos que debió superar antes de poder dedicarse de manera exclusiva al alpinismo. La deportista ni siquiera rehusa compartir con el lector sus episodios de depresión, que llegaron a llevarla a pasar un periodo de internamiento.
En suma la obra de Pasaban es una lección de humildad, sacrificio, determinación y compromiso, que rezuma humanidad, y que está en lado opuesto de las biografías de deportistas panegíricas y oportunistas.
Autores: Edurne Pasaban y Carlos Pinto
Título: Catorce veces ocho mil
Editorial: Planeta
Nº páginas: 336 pags
ISBN: 9788408100669
Año de edición:2011
miércoles, 6 de julio de 2011
El tío Petros y la conjetura de Goldbach
Esta novela de Apostolos Doxiadis es sobre todo un espléndido homenaje a las Matemáticas y a su belleza. Pero al mismo tiempo, es también una historia sobre la obsesión por la búsqueda de la verdad y del precio que hay a veces que pagar por ella.
A través de la mirada de su joven sobrino, asistimos a la peripecia vital de Petros Papachristos, un anciano matemático ahora retirado del mundo, que durante su juventud se codeó con los más insignes genios de principios del siglo XX en las más prestigiosas universidades de Europa. Por la historia desfilan matemáticos tan ilustres como Kurt Gödel, Alan Turing, G.H. Hardy o Srinivasa Ramanujan.
La vida de Petros Papachristos ha girado siempre entorno a la búsqueda de la demostración de uno de los problemas matemáticos más complejos de la historia de esta ciencia: la Conjetura de Goldbach, enunciada en el siglo XVIII por Christian Goldbach, y que sostiene que todo número par mayor que 2 puede escribirse como la suma de dos números primos.
Este problema es el verdadero eje de su vida profesional y personal, y termina convirtiéndose en su única obsesión. Para lograr su resolución, renuncia a su familia, a sus amigos, a su propia carrera académica y en última instancia al mundo.
Debido a la dimensión del reto que intenta alcanzar, Papachristos pone a prueba su capacidad de resistencia mental a lo largo de su investigación, ya que debe hacer frente a sucesivos fracasos, debidos, por otra parte, a errores relativamente habituales en cualquier proceso creativo o de investigación. Hay uno de ellos en concreto, en el creo que merece la pena detenerse.
La ambición por ser el primero en llegar a demostrar el complicado problema, provoca en el matemático una excesiva discreción sobre sus investigaciones, y un celo desmedido, casi paranoide, a la hora de compartir información con sus colegas. Esta estrategia de aislamiento voluntario le lleva a no publicar sus avances, por más interesantes que éstos sean por si mismos, por miedo a dar facilidades a sus posibles competidores.
Este hecho lastrará su carrera académica, pero además le llevará a darse de bruces con uno de sus primeros fracasos cuando, convencido de que ha llegado la hora de publicar sus ya importantes descubrimientos, se da cuenta de que se le han adelantado, y que lleva meses trabajando en cuestiones ya superadas.
Evidentemente una dinámica de trabajo más abierta, que le hubiera permitido una comunicación constante con sus colegas, en definitiva, una dinámica colaborativa de trabajo, hubiera enriquecido sin duda su investigación, y permitido un avance más ágil y eficiente, exento frustraciones como las que sufre el protagonista del relato.
En muchas ocasiones, no somos conscientes de como conductas poco genererosas, como la de Papachristos, en las que se escamotea al resto nuestro conocimiento, y que en muchas ocasiones no esconden si no nuestras propias debilidades, terminan siendo contraproducentes a medio plazo, pese a la sensación de control que generan en quien las practica.
Leer “El tío Petros y la conjetura de Goldbach” consitituye un gran placer. El estilo de narrativo de Doxiadis es sencillo y ágil, sus personajes son más que creibles y rezuman humanidad. Su capacidad para hacer inteligibles complejos conceptos matemáticos demuestra además su gran calidad como divulgador. Absolutamente recomendable.
A través de la mirada de su joven sobrino, asistimos a la peripecia vital de Petros Papachristos, un anciano matemático ahora retirado del mundo, que durante su juventud se codeó con los más insignes genios de principios del siglo XX en las más prestigiosas universidades de Europa. Por la historia desfilan matemáticos tan ilustres como Kurt Gödel, Alan Turing, G.H. Hardy o Srinivasa Ramanujan.
La vida de Petros Papachristos ha girado siempre entorno a la búsqueda de la demostración de uno de los problemas matemáticos más complejos de la historia de esta ciencia: la Conjetura de Goldbach, enunciada en el siglo XVIII por Christian Goldbach, y que sostiene que todo número par mayor que 2 puede escribirse como la suma de dos números primos.
Este problema es el verdadero eje de su vida profesional y personal, y termina convirtiéndose en su única obsesión. Para lograr su resolución, renuncia a su familia, a sus amigos, a su propia carrera académica y en última instancia al mundo.
Debido a la dimensión del reto que intenta alcanzar, Papachristos pone a prueba su capacidad de resistencia mental a lo largo de su investigación, ya que debe hacer frente a sucesivos fracasos, debidos, por otra parte, a errores relativamente habituales en cualquier proceso creativo o de investigación. Hay uno de ellos en concreto, en el creo que merece la pena detenerse.
La ambición por ser el primero en llegar a demostrar el complicado problema, provoca en el matemático una excesiva discreción sobre sus investigaciones, y un celo desmedido, casi paranoide, a la hora de compartir información con sus colegas. Esta estrategia de aislamiento voluntario le lleva a no publicar sus avances, por más interesantes que éstos sean por si mismos, por miedo a dar facilidades a sus posibles competidores.
Este hecho lastrará su carrera académica, pero además le llevará a darse de bruces con uno de sus primeros fracasos cuando, convencido de que ha llegado la hora de publicar sus ya importantes descubrimientos, se da cuenta de que se le han adelantado, y que lleva meses trabajando en cuestiones ya superadas.
Evidentemente una dinámica de trabajo más abierta, que le hubiera permitido una comunicación constante con sus colegas, en definitiva, una dinámica colaborativa de trabajo, hubiera enriquecido sin duda su investigación, y permitido un avance más ágil y eficiente, exento frustraciones como las que sufre el protagonista del relato.
En muchas ocasiones, no somos conscientes de como conductas poco genererosas, como la de Papachristos, en las que se escamotea al resto nuestro conocimiento, y que en muchas ocasiones no esconden si no nuestras propias debilidades, terminan siendo contraproducentes a medio plazo, pese a la sensación de control que generan en quien las practica.
Leer “El tío Petros y la conjetura de Goldbach” consitituye un gran placer. El estilo de narrativo de Doxiadis es sencillo y ágil, sus personajes son más que creibles y rezuman humanidad. Su capacidad para hacer inteligibles complejos conceptos matemáticos demuestra además su gran calidad como divulgador. Absolutamente recomendable.
martes, 22 de marzo de 2011
Up in the air
Reconozcámoslo, ni la literatura de ficción ni el cine han venido dando una visión demasiado positiva de la función de recursos humanos.
En “Ressources humaines” (1999) de Laurent Content, por ejemplo, el argumento se centra en el drama que vive un joven responsable de recursos humanos al que encomiendan reestructurar la plantilla de la fábrica donde trabaja su padre: lucha de clases, conflicto intergeneracional y el consiguiente dilema ético, que no dejan de recordar las vicisitudes de Bud Fox (Charlie Sheen) en Wall Street de Oliver Stone.
Igualmente en la caústica y divertida “Office space” (1999) de Michael Judge, que en España recibió el inequívoco título de “Trabajo basura”, la actuación de “Los Bob”, dos avezados consultores contratados para optimizar la estructura de Initech, con un peculiar estilo de entrevista y un todavía más peculiar criterio evaluador, tampoco dejan precisamente bien parado el papel de la gestión de recursos humanos.
El método (2005) de Marcelo Piñeyro, adaptación cinematográfica de la excelente obra teatral “El método Gronholm”, además de ser un film bastante espeso, se focaliza en los aspectos más truculentos de un proceso de selección, que termina convirtiéndose en una competencia cruda, escenario de traiciones y deslealtades entre los candidatos que concurren a la fase final del proceso. Todo ello auspicidado por un desquiciante y cruel método de selección, que da título al film, usado sin piedad por una gran corporación multinacional.
Evidementemente el alma de una buena historia es plantear un conflicto consistente que la sostenga emocionalmente. Y es difícil encontrar este conflicto en una gestión eficiente del potencial interno, o en una coherente política de retribución variable. Son terrenos estos áridos para una historia que seduzca al espectador, y por eso la industria cinematográfica ha retratado la función de recursos humanos desde ángulos bastante más tremendistas, solazándose en los aspectos más despidados y crueles de ella.
Este es el caso de “Up in the air” (2009) la historia de Ryan Bingham, un ATL (Asesor de Transición Laboral) sin vida privada, que ha terminado convirtiéndose en un moderno nómada, que pasa 350 días al año durmiendo en hoteles, y cuya máxima ambición es lograr 10 millones de millas en su tarjeta de fidelidad de American Airlines. Bingham es además un éxitoso conferenciante en la cumbre de su carrera, que está escribiendo su propio libro de autoayuda.
Hasta aquí la trama compartida por la novela y la película. A partir de aquí ambas versiones se separan. En el film dirigido y coescrito por Jason Reitman el argumento se sustenta en las relaciones personales y profesionales de un trío cuyo vértice es Bingham, interpretado por George Clooney, mientras que en la novela de Walter Kirn, el personaje de Natalie Keener (Anna Kendrick), que en mi opinión equilibra la historia, no existe.
En este sentido, la trama de la versión cinematografica es más redonda, culminada con un acertado final extrañamente agridulce, que se contrapone con el final confuso y desquiciado del libro de Kirn, cuya narración deriva en una pasta tan densa como la mente químicamente confundida y paranoide del protagonista.
En todo caso, tanto la novela de Kirn como la película de Reitman hacen un retrato incisivo y punzante de los servicios de transición laboral y la labor de los profesionales del outplacement, lanzando al mismo tiempo una irónica mirada al peculiar mundo de los gurus del management y el autodesarrollo.
Autor: Walter Kirn
Título: Up in the air
Editorial: Suma
Nº páginas: 328 pags
ISBN: 9788483651766
Año de edición:2010
En “Ressources humaines” (1999) de Laurent Content, por ejemplo, el argumento se centra en el drama que vive un joven responsable de recursos humanos al que encomiendan reestructurar la plantilla de la fábrica donde trabaja su padre: lucha de clases, conflicto intergeneracional y el consiguiente dilema ético, que no dejan de recordar las vicisitudes de Bud Fox (Charlie Sheen) en Wall Street de Oliver Stone.
Igualmente en la caústica y divertida “Office space” (1999) de Michael Judge, que en España recibió el inequívoco título de “Trabajo basura”, la actuación de “Los Bob”, dos avezados consultores contratados para optimizar la estructura de Initech, con un peculiar estilo de entrevista y un todavía más peculiar criterio evaluador, tampoco dejan precisamente bien parado el papel de la gestión de recursos humanos.
El método (2005) de Marcelo Piñeyro, adaptación cinematográfica de la excelente obra teatral “El método Gronholm”, además de ser un film bastante espeso, se focaliza en los aspectos más truculentos de un proceso de selección, que termina convirtiéndose en una competencia cruda, escenario de traiciones y deslealtades entre los candidatos que concurren a la fase final del proceso. Todo ello auspicidado por un desquiciante y cruel método de selección, que da título al film, usado sin piedad por una gran corporación multinacional.
Evidementemente el alma de una buena historia es plantear un conflicto consistente que la sostenga emocionalmente. Y es difícil encontrar este conflicto en una gestión eficiente del potencial interno, o en una coherente política de retribución variable. Son terrenos estos áridos para una historia que seduzca al espectador, y por eso la industria cinematográfica ha retratado la función de recursos humanos desde ángulos bastante más tremendistas, solazándose en los aspectos más despidados y crueles de ella.
Este es el caso de “Up in the air” (2009) la historia de Ryan Bingham, un ATL (Asesor de Transición Laboral) sin vida privada, que ha terminado convirtiéndose en un moderno nómada, que pasa 350 días al año durmiendo en hoteles, y cuya máxima ambición es lograr 10 millones de millas en su tarjeta de fidelidad de American Airlines. Bingham es además un éxitoso conferenciante en la cumbre de su carrera, que está escribiendo su propio libro de autoayuda.
Hasta aquí la trama compartida por la novela y la película. A partir de aquí ambas versiones se separan. En el film dirigido y coescrito por Jason Reitman el argumento se sustenta en las relaciones personales y profesionales de un trío cuyo vértice es Bingham, interpretado por George Clooney, mientras que en la novela de Walter Kirn, el personaje de Natalie Keener (Anna Kendrick), que en mi opinión equilibra la historia, no existe.
En este sentido, la trama de la versión cinematografica es más redonda, culminada con un acertado final extrañamente agridulce, que se contrapone con el final confuso y desquiciado del libro de Kirn, cuya narración deriva en una pasta tan densa como la mente químicamente confundida y paranoide del protagonista.
En todo caso, tanto la novela de Kirn como la película de Reitman hacen un retrato incisivo y punzante de los servicios de transición laboral y la labor de los profesionales del outplacement, lanzando al mismo tiempo una irónica mirada al peculiar mundo de los gurus del management y el autodesarrollo.
Autor: Walter Kirn
Título: Up in the air
Editorial: Suma
Nº páginas: 328 pags
ISBN: 9788483651766
Año de edición:2010
miércoles, 16 de febrero de 2011
El ciclista
El ciclista es una novela corta que cuenta la historia de una carrera, el Tour del Mont Aigoual, narrada en primera persona por uno de sus participantes. Una historia semiautobiográfica, ambientada en 1977, entre los reinados de Eddy Merckx y Bernard Hinault, contada con un estilo realista y directo, que nos retrotrae a una manera de entender el ciclismo muy diferente de la actual.Su autor Tim Krabbé nos habla en primera persona y con absoluta franqueza de sus vicisitudes a lo largo de esta carrera, consignando cuales son sus sentimientos a medida que avanzan los kilómetros, pasando por la euforia, el miedo, el agotamiento, la desesperación, el conformismo, la rabia, el egoísmo, la complacencia, la agonía, el aburrimiento, el ansia de triunfo y la frustración.
Krabbé, campeón juvenil de ajedrez, comenzó a participar de manera amateur en carreras ciclistas a partir de los veintinueve años, probablemente por ello su historia nos resulta tan sincera, y sus crudas reflexiones tan francas. Es capaz de transmitirnos lo despiado y atroz que puede resultar el ciclismo de competición, y la absoluta intensidad del sufrimiento de quien lo practica.
A lo largo del libro se va dibujando también un cuadro en el que se van reflejando la mayoría de los arquetipos que se dan en cualquier competición deportiva, y que probablemente también puedan encontrar su correspondencia en el mundo laboral: la joven y brillante promesa carente de humildad, el luchador infatigable que jamás se deja vencer por el desaliento aun cuando se sabe no ganador, el colaborador desinteresado, el que busca un lucimiento efímero sabiendo que detrás no hay nada más, el que se aprovecha sin remordimiento alguno de los esfuerzos de los demás en su propio y exclusivo beneficio, el ambicioso, o el sempiterno abatido, que no es capaz de superar sus propias autolimitaciones.
Otra situación que trata el autor, y que frecuentemente suele utilizarse como metáfora al hablar de estrategias de confrontación versus cooperación, es la de dos ciclistas escapados que deben elegir entre colaborar y triunfar, o no hacerlo y ser irremisiblemente cazados por el pelotón. El juego de cálculos, egoísmo, ambición y negociación, y porque no decirlo, de engaños y traiciones que se establece en estas situaciones entre los dos competidores, está brillantemente descrito e ilustrado con numerosos ejemplos de la historia del ciclismo. Un escenario profundamente estudiado por la Teoría de los Juegos a través del conocido Dilema del prisionero.
El Ciclista, es un magnífico y apasionado homenaje a una manera de entender este deporte, que bajo mi punto de vista acabó durante el Giro de Italia de 1999, cuando Marco Pantani, el hombre llamado a salvar el ciclismo y a devolverle los valores que lo hicieron grande, tras vencer en cuatro etapas y siendo líder de la carrera, fue descalificado por dopaje por EPO. Ese día murió el ciclismo. Lo demás ya es historia.
Autor: Tim Krabbé
Título: El ciclista
Editorial: Los libros del lince
Nº páginas: 153 pags
ISBN: 9788493756222
Año de edición:2010
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